viernes, 22 de febrero de 2013
Aquello.
Esta es una historia para gente solitaria, como solitaria era esta chica que se había mudado no hace mucho a la gran ciudad, no quiere decir que no era culta e inteligente es mas, era brillante y solo quería terminar su universidad lejos de casa. A nivel académico todo esta muy bien pero pasa y resulta que se sentía muy sola, trato de buscar gente en Internet y en las calles para pasar un buen rato pero no tuvo éxito, pues no era muy buena socializando a pesar de que era una buena mujer y de buen corazón.
Pero esta soledad una noche horrible cambio, sucedió algo que va más allá de las pesadillas de cualquiera.
Se despertó en medio de la noche el reloj que tenía a su costado indicaba que eran mas de las 3 de la mañana, sabía que algo la había despertado pero no estaba segura que, volvió a retomar su posición cómoda para dormir. A la mañana siguiente mientras desayunaba recordó el extraño episodio dándole varias vueltas al asunto, el día paso como cualquier otro pero de nuevo en la noche, al estar dormida algo la volvió a despertar, sólo que esta vez ella no se pudo volver a dormir por que ese algo que la despertó estaba en el pasillo, podía ver su sombra; tenía la puerta entre abierta, se quito las sabanas de encima, puso los pies sobre la alfombra encendió la luz de su lampara corrió hacia la puerta azotándola mientras su corazón palpitaba tan fuerte que sentía como que se le salia del pecho, después de un rato abrió la puerta con cuidado pero nada estaba ahí, esta vez no durmió.
Después de un largo día en la universidad cansada llego a su pequeño y modesto departamento, ya era tarde y procedió a prepararse e ir a dormir y se repitió la historia que la despertó, y esta vez ese algo había abierto la puerta del cuarto, estaba en el pasillo a pesar de que estaba en la oscuridad la luz de la luna hizo que brillaran sus grandes y oscuros ojos, ella gimió con horror y volvió a prender con rapidez la luz pero aquello desapareció, por lo visto era muy rápido, ella sólo pudo llorar y se lo tuvo que tragar porque no tenía a nadie a quien recurrir.
Cansada y con terror recibió la noche al día siguiente, el sueño la vencía dejo el televisor encendido para poder contar con un poco más de luz, cruzaba los dedos para que esa noche fuera tranquila, se durmió y de nuevo se despertó, el televisor estaba apagado pero aquello estaba ahora adentro, en una esquina de su cuarto, observándola, ella sólo se llevo sus frágiles manos a su boca y el terror mas horrible le invadió, temblaba y empezó a reprimir las ganas de gritar, aquello era como un animal andaba en cuatro patas. Las patas traseras eran mucho mas grandes que las delanteras, era tan deforme que no había explicación lógica de como se movía, era blanco, sin pelo en su asqueroso cuerpo, sus ojos eran muy grandes que casi abarcaban todo su mórbido rostro y completamente oscuros, su piel parecía estar tan estirada como si su esqueleto fuera más grande y metido a la fuerza, la columna totalmente arcada y sus costillas salían demasiado, parecía tallado en roca.
La miraba a ella con una sonrisa grande y asquerosa, aquello se movió lentamente hacia ella que se metía más y más en la cama. Aquello estiro una larga garra retirando las sabanas para verla completa y contemplarla y sin más se retiro. A ella le invadió el pánico no se pudo mover después de bastantes minutos pues no lo podía creer pero no fue la única vez que paso, todas las noches aquello estaba en su habitación, en una esquina mirándola pero un día aquello se le acerco y con su pesuña la empezó acariciar, se sentía tan frió y ella no podía hacer nada por miedo a que la atacara y se notaba que aquello le gustaba asustarla, tenerla controlada, pues un día trato de escapar pero fue en vano, aquello era demasiado rápido y de inmediato la tenía acorralada. Ese día fue la primera vez que le gruño después de eso no lo volvió a intentar, pues además de rápido era inteligente, es mas, aquello ya se dormía a su lado, se le acurrucaba en las noches, sintiendo ella todo su asqueroso cuerpo y aveces se ponía encima suyo como clamando una propiedad. Otro día al volver de la universidad perdida en sus pensamientos y el terror de tener que volver a ese lugar de calvario la sofocaba, vio en el camino un gatito y le nació acariciarlo fue solo 3 segundos, cuando llego a casa se dio cuenta que en la cocina el lavabo estaba lleno de sangre que hasta chorreaba hacia el piso, ella asqueada trato de meter la mano para que aquel horrendo liquido se fuera por el drenaje, pues algo obstruía la alcantarilla. Metió la mano y con nauseas sintió algo, lo tomo y lo alzo, se dio cuenta que era aquel gatito al que había acariciado pero totalmente degollado.
Desde ese día ella se sentía vigilada en cualquier lugar que estuviera en la calle, sabía que esa asquerosa criatura la seguía. Una noche decidió no ir a casa, ya estaba harta de la situación fue a una bar a querer emborracharse y olvidar un poco lo que la asechaba, empieza a platicar con un chico, hay coqueteo, besos y caricias, después el chico la dejo en la puerta de su edificio, ella entra a su departamento y se da cuenta que aquello no se encontraba pero no tardo mucho en aparecer la pesadilla, al otro día en las noticias fue anunciada la muerte de un chico destajado y con huesos molidos una muerte tan espantosa que tenía impactados a media ciudad,
Ella no podía más pero creyó que era su destino, así es que lo empezó asimilarlo. Un día al ir a la cocina fue por algo de fruta saco un gran cuchillo y comenzó a picarla y claro, aquello detrás de ella observando su desdicha, entonces ella sólo pensaba en la pesadilla que vivía no puso atención y se hizo una profunda herida en la mano y la sangre comenzó a brotar volteo a ver aquello y cual fue su sorpresa que una de sus pesuñas estaba sangrando, pasaron escasos segundos y no lo pensó mas, ella se empezó a apuñalar el pecho y el vientre con tal violencia como si no fuera su cuerpo, como si estuviera apuñalando aquello, la sangre de los dos salpicaba y el cuchillo lo metía con fuerza y aquello se retorcía del dolor, chillaba como una rata, sus viseras ya se hacían ver, ella se empezó a desplomar pero era libre, lo sentía, hasta que un susurro ahogo su mortífera felicidad algo en su cabeza le anuncio "no te puedes liberar tan fácil".
Ella despertó como de un largo sueño, todo parece ser borroso, se levantó de lo que parece ser una alfombra y ve que no es su habitación y en frente de ella esta una cama en donde reposa algo que a ella se le hace apetecible, se acerca al chico que reposa en ella y extiende su pesuña para quitar las sabanas y verlo mejor, se da cuenta de que ahora ella es Aquello a lo que más temía. El chico despierta y pone la misma cara de horror que un día ella puso, a ella le agrada, siente un enorme placer y esta dispuesta a hacer lo que sea para que su suculento juguete sea sólo de ella.
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buenooooo... me mate de miedo :O pero esta bien escrito (Y)
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